miércoles, 30 de octubre de 2013

La Bajada de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá



HOMILIA
SOLEMNE EUCARISTIA
CON OCASIÓN DE LA BAJADA DE N. SRA. DE CHIQUINQUIRÁ.
26 DE OCTUBRE DEL AÑO 2013.
MARACAIBO

La hermosa celebración de la “bajada” de la venerada imagen de Nuestra Señora de Chiquinquirá, es una oportuna ocasión para reafirmar nuestra fe en el fruto bendito de su vientre, Jesús el Hijo de Dios y Salvador de la humanidad. El es la luz que nos ilumina en nuestro caminar y en el cumplimiento de la misión de la Iglesia, que es anunciar su Evangelio de Vida y Libertad. En el marco del Año de la Fe y en vísperas del Congreso Misionero de América, esta celebración adquiere un especial resplandor: sus destellos nos permitirán, ciertamente, profundizar en algunos aspectos de nuestra vida como creyentes y permitirá seguir afinando nuestro compromiso como discípulos de Jesús y misioneros de su Evangelio.

La riqueza de la Palabra de Dios, recién proclamada, nos ofrece, entre muchos, tres elementos que nos permiten reafirmar nuestro ser de creyentes. En primer lugar, tenemos la oportunidad de volver a sentir que somos miembros de una Iglesia que se ha comprometido con la obra de salvación de la humanidad. Para ello, el texto del libro del Apocalipsis nos invita a contemplar a la Iglesia como el pueblo nuevo que se ha elegido Dios, mediante el cual el Señor sigue haciendo nuevas todas las cosas. No es sino el efecto de la misión evangelizadora. Para que esto se pueda dar, contamos con el “Sí” de una mujer sencilla, quien recibió la fuerza del Espíritu Santo para convertirse en la Madre del Altísimo. Este es, precisamente, quien, con su entrega, inauguró la nueva creación, y le entregó a la Iglesia la tarea y la responsabilidad de hacerla permanente en la historia de la humanidad. Ello requiere, por otra parte, una actitud de apertura y de continua conversión, lo cual es tipificado como “sabiduría”. Es la sabiduría de Dios, presente y actuante en cada uno de los creyentes, la que permitirá que se siga haciendo los cielos nuevos y la nueva tierra de la que nos hace mención la Escritura Santa.

María es ejemplo de sabiduría. El relato evangélico de la Anunciación así nos lo demuestra. Al recibir el anuncio del Ángel, y mostrarle la aparente dificultad que poseía, no cerró su espíritu y culminó diciendo “Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”. Sólo una persona llena de la sabiduría de Dios es capaz de no asustarse y de responder como lo hizo María. La sabiduría es fruto de la sintonía que existe entre la persona y Dios. Por eso, “llena de gracia”, María se arriesgó y se lanzó en la aventura de la fe, para así convertirse en la Madre de Dios.

Es la “sabiduría” de María la que le llevará a dar su “” a Dios manifestado en la aparición del Ángel. Durante toda su vida, María se va a caracterizar por ser la “mujer sabia” por excelencia: irá guardando lo que va descubriendo de su Hijo en el corazón amoroso de Madre, lo presentará como Aquel a quien hay que hacer lo que indique, será puesta como modelo de cumplimiento de la voluntad del Padre, y en El Calvario, no dudará en acompañar al Hijo y asumir en su dolor la tarea de ser Madre de la humanidad. Finalmente durante la experiencia de Pentecostés, supo transmitir a los discípulos de Jesús la experiencia de vida que había tenido con Él. Desde esta perspectiva, podemos descubrir continuamente que es la evangelizadora por excelencia. Mujer sabia que supo estar en comunión con su Hijo y asumir la tarea de presentarlo como el Salvador de la humanidad. Así ha sido en el correr de los siglos, cuando la Iglesia se ha nutrido de su maternal intercesión por medio de las diversas advocaciones que adornan su figura.

María es modelo de lo que debe ser la Iglesia. Esta es el pueblo de Dios que peregrina a lo largo de los tiempos junto con la humanidad. En ese peregrinaje anuncia el Evangelio y construye el Reino de Dios. Para ello recibe la fuerza del Espíritu, como María la recibió de manera particular. Con dicha fuerza, la Iglesia se convierte en cooperadora de Jesús en la obra de salvación. Por eso, como lo enseña el Concilio Vaticano II, se convierte en sacramento universal de salvación. Con esta cualidad especialísima, la Iglesia hace presente en el mundo de hoy la nueva creación. Es la potestad de renovar todo para hacer que Jesús sea cabeza de la misma Iglesia y de la humanidad. Es lo que Pablo denomina “recapitular todo en Cristo”.

La Iglesia hace posible en la historia lo que profetiza el Apocalipsis: “Ésta es la morada de Dios con los hombres: acampará entre ellos”. Así se reitera el milagroso prodigio de la encarnación, por medio del cual la Palabra se encarnó y acampó en medio de la misma humanidad. Es lo que debe hacer la Iglesia: prestar su ser de pueblo de Dios para que, al igual que María con su Hijo, Jesús se siga haciendo presente en medio de la sociedad de cada nación y cultura con su fuerza liberadora. Esta fuerza liberadora apunta a que todo ser humano se convierta en un hombre nuevo, a imagen del Señor Jesús. Al cumplir con esta tarea, la misma Iglesia está poniendo en práctica lo que le ordenó el Señor a los discípulos antes de la Ascensión: Salir al encuentro de todos para convertirlos en discípulos, bautizarlos, es decir transformarlos en hijos de Dios, educarlos en la fe y conducirlos al encuentro definitivo con Dios Padre. Es el mandato evangelizador.

Con este mandato de evangelizar, la Iglesia no se escapa del mundo. Sin ser del mundo, sin embargo, en él hace realidad la nueva creación con la que se pueden ir adelantando los cielos nuevos y la nueva tierra. Esto implica el compromiso integral de la Iglesia por hacer de la sociedad un ámbito donde predomine el amor de Dios, con sus consecuencias de justicia, libertad, paz, fraternidad y solidaridad. De allí que la misión de la Iglesia no se reduzca sólo a cosas simplemente religiosas o de carácter espiritualista: su preocupación, como nos enseña el Concilio Vaticano II es hacia todo el hombre y hacia todos los hombres, sin discriminación. Al apuntar sus acciones para que ellos se conviertan en hombres nuevos, no sólo les está brindando los elementos necesarios para su salvación (novedad de vida, según Pablo, Rom. 6,4), sino que también estará haciendo patente y real el cumplimiento de la voluntad del Padre Dios.

Todo esto exige de la Iglesia y de cada uno de sus miembros asumir la misma actitud de María: “Hágase en mí según tu Palabra”. Es decir, aceptar la misión que se le ha entregado para el bien de la humanidad y para manifestar la auténtica gloria de Dios. Con el “” continuo de la Iglesia, Jesús se sigue dando a conocer como la Palabra de Vida; Jesús se presenta como el verdadero dador de gracia y sanación espiritual; Jesús se sigue manifestando como el Dios de la misericordia que todo lo perdona; Jesús se presenta como el alimento de salvación para los seres humanos; Jesús se sigue mostrando como el Pastor Bueno que quiere la unidad de todos en un solo rebaño bajo el único cayado de su amor; Jesús se presenta como Aquel que es el mismo ayer hoy y siempre.

Así pues, esta fiesta de María, en su advocación de Chiquinquirá, con el cariñoso apelativo de “Chinita”, llega a ser un momento oportuno, “kairós”, para que volvamos a repensarnos como herederos suyos en el sabio cumplimiento de la Palabra de Dios, a fin de reafirmar nuestra vocación de Iglesia evangelizadora y para que, en el hoy de nuestra historia, seamos cooperadores en la obra de la nueva creación-salvación iniciada por Jesús y que día a día debe ir alcanzando su perfeccionamiento.

Desde esta perspectiva, en el marco del año de la fe que hemos venido celebrando y en vísperas del Cam-Comla ¿Qué nos dice el Espíritu? ¿Qué nos dice el ejemplo de María? ¿Qué hemos de hacer? Se trata de buscar luces para nuestra identidad cristiana y nuestro quehacer como discípulos misioneros del Señor Jesús.

El momento actual de nuestra vida como creyentes y miembros de la Iglesia está bien signado por la contradicción. Hay violencia de todo tipo alrededor del mundo. No escapamos a ello en nuestras comunidades. Violencia que tiene su origen en el egoísmo y en el materialismo, frutos del individualismo y del relativismo ético. La violencia no es sólo la de las armas o la de los delincuentes. Es todo tipo de acción negativa que atenta contra la dignidad de la persona humana: así, entonces es violencia el desprecio del inmigrante, el  mal trato a los demás, el engaño al cónyuge, el descuido de la educación de los hijos, el valerse de las posiciones sociales para profundizar las brechas existentes en la sociedad… A esto se añaden la violencia de la pornografía, de la prostitución, del narcotráfico, de la trata de personas, del sicariato, del secuestro, de la extorsión venga de donde venga…Y de todo tipo de violencia surgen los antivalores que van minando la conciencia de no pocos o se pretenden imponer como nuevos y aceptables estilos de vida: la falta de solidaridad, el pensar que todo vale o está permitido, la mediocridad y el rechazo a compromisos serios y permanentes. En el fondo, la violencia es fruto de la necedad, que se aleja del temor de Dios: y el violento, aunque aparezca como “inteligente, vivo y capaz de muchas cosas” es un insensato, un necio y, por tanto no es quien tiene sabiduría.

Con María, nos tenemos que dar cuenta que el momento actual exige de nosotros los creyentes una decidida actitud de sabiduría. El Papa Francisco nos lo está recordando de manera continua en sus variadas intervenciones: desde la sencillez y apertura de corazón, la sabiduría es orientar la vida y las actuaciones de cada creyente según los mismos sentimientos de Cristo y los criterios del Evangelio. Es con la sabiduría, como los creyentes podrán cumplir su misión en el mundo de hoy. Una sabiduría, que por venir de Dios, se orienta hacia el bien propio de cada creyente y el de los demás hermanos, sean o no seguidores de Jesús. Es una sabiduría que se trasluce en testimonio de vida. El testimonio es una de las características esenciales que marca la vida de todo discípulo de Jesús. Esa sabiduría se alimenta con la Palabra de Dios, con los sacramentos, particularmente con la Eucaristía, con la oración. Además, se comparte con los otros, porque no tiene barreras ni hace divisiones. Es la sabiduría de los hijos de Dios, por la cual se busca leer en los signos de los tiempos las manifestaciones del Espíritu para la Iglesia y sus miembros.

Esa misma sabiduría es la que nos está moviendo hacia el compromiso de una Nueva Evangelización. Con ella no se pretende destruir la herencia recibida, la auténtica Tradición; al contrario, más bien se trata de hacerla producir para que dé muchos frutos que permanezcan. Con esa Nueva Evangelización, la Iglesia y sus miembros son capaces de seguir manifestando lo “nuevo”; es decir son capaces de seguir haciendo sentir en la actualidad que el Señor “hace todo nuevo”. Este “hacer nuevo todo” consiste en llenar a la sociedad con la fuerza transformadora y renovadora de la salvación de Cristo. Es edificar el reino de Dios. De allí que se necesite la verdadera sabiduría para poder hacerlo. Esto forma parte de la evangelización. Evangelizar significa anunciar una buena noticia que transforma, porque precisamente libera al ser humano de todo aquello que lo había hundido o continúa hundiéndolo en las sombras del pecado.

Quien actúa, en el nombre de  Jesús y como miembro de la Iglesia y en comunión con ella, debe enfocar todas sus fuerzas, intenciones y acciones para ir erradicando en el mundo la oscuridad. Desde que Jesús resucitó vivimos el tiempo de la luz. Sin embargo, no deja de haber sombras que oscurecen el panorama y que hacen que la fe se esconda o se ponga entre paréntesis, por lo cual hay muchos seres humanos que entonces se van por otros derroteros y caminos que no conducen a la plenitud de la vida. De allí que la evangelización, la tarea esencial e irrenunciable de la Iglesia, al anunciar el evangelio ayude a hacer realidad lo “nuevo” en la sociedad; es decir contribuya a ir venciendo las fuerzas del mal y sus consecuencias. Es lo que nos corresponde hacer como creyentes. Es una de las opciones que debemos reafirmar en esta celebración.

Para ello nos ayuda el ejemplo de María: su “” ilumina nuestra respuesta a la llamada de Dios. Dios no nos ha llamado para que seamos pasivos, sino sus estrechos cooperadores. Por eso, como María hoy nuevamente hemos de decir “Cúmplase tu Palabra”. Así podremos decirle a la gente que Dios ha puesto su morada entre nosotros para salvarnos, para darnos la libertad, para seguir conduciéndonos a su encuentro definitivo. Como en Caná de Galilea, María nos da la clave para poder cumplir con la Palabra; es hacerle caso a su invitación cuando nos dice  nuevamente “hagan lo que Él les dice”.

En los momentos que vivimos en el Zulia y en Venezuela, ahí está la razón de ser de nuestra existencia cristiana: “hacer lo que Él nos indique”. Esto conlleva tres cosas. La primera es conocer bien al Señor, la segunda es aceptar su invitación de evangelizar y transformar nuestra sociedad con la fuerza de su salvación, y la tercera es no quedarnos pasivos o mudos. Si no hablamos de Jesús, no será conocido; si no proclamamos los valores de su evangelio, el relativismo ético y sus consecuencias se acrecentarán; si no somos testigos del Señor, no contagiaremos a otros de su amor transformador; si no actuamos en su nombre, nuestra sociedad tendrá dificultades de renovarse; si no hacemos brillar y dar a conocer la Verdad que libera a los seres humanos, continuarán fortaleciéndose las opresiones que esclavizan a tantos seres humanos.

Bajar la imagen de la Virgen” es una hermosa costumbre. Pero no puede quedarse sólo en una especie de ritual anual que atrae multitudes. “Bajar la imagen de la Virgen” debe ser un acto que nos permita entender lo que ella nos enseña, que nos facilite encontrarnos con su amorosa invitación a seguir a Jesús y hacer lo que Él nos indique, que nos ayude a reafirmar nuestro compromiso de creyentes constructores del reino de Dios en el Zulia y en Venezuela. “Bajar la imagen de la Virgen” nos permite recordar lo que ella hizo por la humanidad: con su “”, la Palabra se encarnó y puso su morada entre nosotros. Ella bajó, con ese “” al Señor que estaba en lo alto del cielo para mostrarlo a los pastores y a los reyes, y a todos nosotros, como el Dios con nosotros que se hizo hombres para elevarnos a todos de categoría, al convertirnos en hijos del Padre Dios. Por eso, hoy, en este año de gracia “bajar la imagen de la Virgen” vuelve a repetirnos la invitación a ser discípulos de Jesús, llenos de sabiduría y cooperadores en la edificación del reino de Dios. Venezuela espera de la Iglesia y de sus miembros lo que María ha sido por siglos para la humanidad: que seamos discípulos ciertos del señor Jesús, misioneros de su evangelio y constructores de su Reino de Justicia, paz y amor.

La Palabra que hemos escuchado y meditado se transformará dentro de pocos momentos en presencia sacramental de Jesús. Aquel que llegó por el “” de una mujer sencilla y sabia, ahora lo tendremos entre nosotros por el “” de la Iglesia que celebra la Eucaristía. Hoy con María damos gracias a Dios porque ella permitió que Él bajara desde la eternidad y se quedara con nosotros para que lo sintiéramos en el arder de nuestros corazones por su Palabra y la fracción del pan. Al ofrecer el pan y el vino y luego recibir el alimento eucarístico le volvemos a decir al Señor que cuente con nosotros para hacerlo presente con su liberación y salvación transformadora en nuestra Patria, en nuestras comunidades, en nuestras familias… Con ello estaremos identificándonos con María y diremos con ella “Hágase en cada uno de nosotros según tu Palabra”. Amén.

+Mario Moronta R., Obispo de San Cristóbal.

lunes, 28 de octubre de 2013

Libertad y justicia, valores que guían la historia



Dr. Ángel Lombardi
Rector de la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA)

Los procesos históricos son complejos por definición y de largo plazo, y sus causas y efectos solo son comprensibles en una revisión retrospectiva. Los hechos históricos no se anticipan, simplemente ocurren y cuando ocurren desbordan las mejores y más clarividentes previsiones. La vida siempre va por delante y aunque el hombre siempre se repite a sí mismo, los imponderables y el azar siempre están presentes. 

Igualmente podemos hablar de tendencias o “leyes” de la historia, especialmente en la economía y en la sociedad, que son determinantes para definir el proceso social y político. Igualmente existen características generales y analógicas a tomar en cuenta en los procesos históricos, pero nunca de manera mecanicista o determinista; la libertad humana es la característica más importante de la historia y por eso la humanidad no cesa de buscarla. 

Libertad y justicia son los valores que guían la historia. Azar y necesidad, codicia y poder siempre están presentes en la historia y lo material es determinante en la evolución humana, pero son en definitiva los valores espirituales y culturales los que definen la historia, incluido el avance tecno/científico. 

La historia no es un salto al vacío, es cambio, pero igualmente continuidad y las sociedades tienden a la estabilidad con la misma fuerza que no pueden anular la necesidad de cambio. 
Los procesos políticos tienden a acentuar el espejismo del cambio en un avanzar en círculo, a diferencia de la tecno/ciencia, que nos impulsa hacia adelante de manera definitiva e irreversible; la carreta pertenece al pasado, la imaginación al futuro, mientras que la ambición de poder y la tentación autoritaria siempre están presentes y se remiten a sí mismos.

Tomado de:
laverdad.com/opinion/28-0pinion-sfe/39049-libertad-y-justicia-valores-que-guian-la-historia.html
28/10/201

jueves, 19 de septiembre de 2013

LAS DECISIONES DE CAPRILES


Dr. Homero Pérez Aranaga

Tomado del periódico “Venezuela al Día”
Miami, Florida, Septiembre 2013

El 7 de Octubre de 2012 se realizaron elecciones presidenciales en Venezuela, siendo electo Hugo Chávez Frías Presidente de la República para el período 2013-2019.  El 14 de Abril del 2013, seis (6) meses después, se realizaron de nuevo elecciones presidenciales, como consecuencia de la muerte del Presidente Chávezacaecida en Marzo del 2013, sin haber tomado posesión del cargo para el cual fue electo.  En estas elecciones del 14 de Abril del 2013, la diferencia de votos entre Nicolás Maduro y Henrique Capriles es apenas de 1,4%, incrementándose severamente el nivel de conflicto y no de consenso entre los principales actores y fuerzas políticas de Venezuela.
            Los acontecimientos desarrollados entre Octubre 2012 y Abril 2013 y aún hasta el presente, se han expresado en el marco de una crisis político electoral donde Henrique Capriles Radonski desconoce el triunfo, proclamación y juramentación de Nicolás Maduro ante la Asamblea Nacional. En efecto, el 14 de Abril del 2013, H.C.R afirma que sus números electorales difieren de los presentados por el Consejo Nacional Electoral, los cuales dan la victoria a Nicolás Maduro. El 24 de Abril, Capriles expresa textualmente: “Se robaron las elecciones”. El 02 de Mayo y el 07 de Mayo del 2013, impugna el proceso electoral del 14 de Abril ante el Tribunal Supremo de Justiciaal negarse el C.N.E. a realizar una auditoría electoral integral en los términos exigidos por H.C.R. y la Mesa de la Unidad Democrática. Esta auditoría la realiza el C.N.E a partir del 29 de Abril sin tomar en cuenta las exigencias de Henrique Capriles Radonski, con el agravante de que por primera vez desde 1958, el candidato que obtiene más del 49% de los votos y es colocado en 2do lugar, desconoce la proclamación realizada por la autoridad electoral bajo los conceptos de fraude y robo.
            A estos severos ingredientes de inestabilidad, conflicto y carencia de consenso a nivel de la dinámica sociopolítica, debemos agregar que la realidad económica y social también es de crisis. En base a las cifras e indicadores emitidos por el Banco Central de Venezuela para el primer semestre del 2013, los economistas Francisco Faraco, Orlando Ochoa, Pedro Palma y José Guerra, afirman que la inflación en Venezuela para el 2013, estará ubicada entre el 40% y 50%, lo cual la convertiría en la más alta de América Latina y entre las cinco (5) más altas del planeta. Igualmente, según las encuestadoras Datanálisis e I.V.A.D., en promedio, el 72% de la población venezolana se siente afectada por la delincuencia y la inseguridad, el 58% por la inflación y el 48% por el desabastecimiento de bienes y servicios, unido al deterioro de la infraestructura física del país, la cobertura y calidad de la salud pública y privada y el transporte público entre los conceptos esenciales que afectan la calidad de vida de los ciudadanos.
            En este contexto, H.C.R expresa el contenido estratégico-conceptual y operativo de su liderazgo, especialmente tomando en cuenta los acontecimientos ocurridos en el mes de Agosto del 2013. El día 04 de Agosto del 2013, Capriles afirma en una concentración pública en Caracas, el estar considerando la posibilidad de promover la convocatoria de una asamblea constituyente en el 2014. El 07 de Agosto, el Tribunal Supremo de Justicia declara inadmisibles los diez (10) recursos de impugnación expuestos contra los resultados electorales del 14-04-2013. En consecuencia, H.C.R decide impugnar estos resultados ante organizaciones internacionales como la O.N.U y la O.E.A, afirmando su decisión de luchar para impedir que Nicolás Maduro cumpla la totalidad del período presidencial 2013-2019, aduciendo la ineficiencia y la incompetencia del actual gobierno y su acusación contra el Tribunal Supremo de Justicia de ser “cómplice del gobierno”.
            Claro está entonces, que el propósito estratégico esencial de H.C.R. es el lograr la finalización o revocación de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela antes del 2019 que sería la fecha de culminación del actual período constitucional.  En la conquista de este propósito estratégico, H.C.R ha expresadoen diversas ocasiones que el objetivo esencial es el lograr en las elecciones de Alcaldes y Concejales del 08-12-2013 una votación total de la oposición a nivel nacional superior a la del partido de gobierno y conquistar adicionalmente, las alcaldías de las principales ciudades de Venezuela.
            De conquistar Henrique Capriles Radonski los objetivos planteados para las elecciones del 08-12-2013, el líder de la oposición venezolana expresa el estar ya evaluando las distintas opciones estratégicas a ejecutar a partir del 2014.  Esto incluye las siguientes alternativas: a) Revocatorio de diputados, b) Referéndum o enmiendapuntual para recortar el período presidencial, c) Obtener mayoría parlamentaria en las elecciones para la Asamblea Nacional del 2015, d) Intentar un referéndum revocatorio del mandato de Nicolás Maduro en el 2016.En relación a la posibilidad de convocar una asamblea constituyente en el 2014, el 13 de Agosto del 2013 H.C.R., declaró en su programa semanal transmitido vía internet que desechaba esta opción estratégica.
            Este conjunto de opciones estratégicas, tienen un contenido vital de evaluación y toma de decisiones y expresan la necesidad de clarificar y definir un camino definitivo para la expresión del liderazgo de H.C.R y la acción de la oposición política en Venezuela. Henrique Capriles Radonski, tiene el desafío de ser la expresión de liderazgo de un inmenso capital político en Venezuela. Entre el 2006 y Abril del 2013, la oposición venezolana ha llevado la votación de la Presidencia de la República del 36,4% al 49,4%, esto constituye un avance formidable pero es también un formidable desafío a la imaginación, coraje y sentido de oportunidad del liderazgo de H.C.R. y la capacidad política y organizativade la Mesa de la Unidad Democrática.
En la actualidad, el gran desafío para el liderazgo de la oposición venezolana, es como combinar el ejercicio de la opción electoral con la presión social y política a través de la protesta, la llamada acción de calle y la plena participación de la sociedad civil venezolana en la defensa de la Democracia y la promoción del inmenso potencial de Desarrollo Integral que tiene Venezuela. En el presente, H.C.R, a través de declaraciones a los medios de comunicación social y redes sociales, le da más peso a la opción electoral, mientras que María Corina Machado y Leopoldo López, apoyan la opción electoral pero otorgándole una función más importante a la protesta y la presión social. Los tres líderes, expresan consenso en el objetivo de acortar en lo posible la duración en el tiempode la presidencia de Nicolás Maduro.
            El análisis realizado sobre las opciones estratégicas y decisionales de H.C.R y la oposición venezolana, reflejan una clara tendencia al incremento del nivel de confrontación con el gobierno de Nicolás Maduro y el resto de los poderes públicos, sobre los cuales tienen una gran influencia la élite gobernante de Venezuela encabezada por Nicolás Maduro y Diosdado Cabello.  Esta élite que dirige el gobierno en Venezuela desde el Poder Ejecutivo y la Asamblea Nacional, ejerce también una gran presión y acción de desgaste sobre la oposición venezolana encabezada por H.C.R y la Mesa de la Unidad, intentando adicionalmente ejercer una clara acción de intervención y control sobre el proceso de formación de la opinión pública.
            Lo acontecido en el mes de Agosto del 2013 con el canal de noticias Globovisión, el cierre de televisoras regionales  tales como Global TV y ATEL en el Estado Zulia, las acciones contra el diario El Nacional, revelan el ejercicio de una clara estrategia de control del proceso de formación de opinión pública por parte del Gobierno de Nicolás Maduro, ante una realidad política, económica y social adversa y unas elecciones de Alcaldes y Concejales para el 08 de Diciembre del 2013 que se han transformado en un plesbicito sobre el destino del actual Gobierno.
            La tendencia clara de la realidad sociopolítica venezolana para los próximos meses y quizás años, no es hacia el consenso sino por el contrario de alta confrontación en un país escindido en dos mitades políticas con prácticamente nulos puentes de diálogo y entendimiento que recuerdan la expresión de Mao Tse Tung: “Cuando la pradera está seca una sola chispa puede incendiarla”.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Miedo a la Libertad


Dr. Antonio Pérez Esclarín
Maestro
Así se titula un libro que escribió Erich Fromm hace ya algunos años y que hoy tiene una gran vigencia.  Ciertamente, porque  le tenemos mucho miedo a la libertad, llegamos a confundirla  con su opuesto: con llenarnos de cadenas.  Muchos dicen “Soy libre y por ello hago lo que me da la gana”, sin caer en la cuenta que están encadenados a su capricho, a su flojera, a su agresividad, a su  poder, a su egoísmo, a su droga, a su alcohol, a su lujuria, a su avaricia…
No es libre el que hace lo que quiere, sino el que hace lo que debe, el que se responsabiliza completamente de su conducta y de su vida.  Viktor Frankl solía decir que la estatua de la libertad de Nueva York debía complementarse con la estatua de  la responsabilidad en Los Ángeles para que todos comprendiéramos que es imposible la libertad sin responsabilidad.   Libre es la persona que logra desamarrarse de sus miedos, caprichos y ataduras y vive comprometido con la conquista de sí mismo.
Hoy hace falta mucho valor para ser libre, para salirse del rebaño y levantarse del egoísmo y la sumisión al vuelo valiente de la autonomía y el servicio.  En un mundo que cada vez más nos va llenando de cadenas, la genuina libertad debe traducirse en liberación, en lucha tenaz contra todas las formas de opresión, dominación y represión.
Para ser genuinamente libres, cada persona debe analizar cuáles son sus cadenas que le impiden crecer y ser cada vez mejor. Sólo donde hay libertad hay disponibilidad para el servicio que ayuda a los demás a romper sus propias ataduras. Por ello, sólo corazones libres, es decir, comprometidos en  romper sus propias cadenas, podrán contribuir a romper las cadenas externas de la injusticia, la opresión y la violencia. Con corazones aferrados al poder, nunca construiremos verdadera participación ni genuina democracia; con corazones esclavos del tener y acumular,  nunca acabaremos con la corrupción; con corazones  llenos de rabia y de violencia, nunca construiremos la paz. Ser libre es, en definitiva, vivir para los demás, disponibilidad total para ayudar a cada persona a desarrollar sus potencialidades y lograr su propia autonomía,  combatiendo todo tipo de dependencia y sumisión. Somos libres, en definitiva, para amar, para servir.
Si Dios es amor y nos hizo a su imagen y semejanza, somos seres para amar.  El sentido de la vida es el amor y sin amor la vida no tiene sentido. El amor es la experiencia más honda y plenificante del ser humano. Todos aspiramos a amar y a ser amados. Amar nunca es debilidad, sino poder. El amor confiere fuerza y es fuente de alegría y de vida. Sin amor la vida languidece y se va secando. La peor enfermedad es la incapacidad de amar. Nunca pesa más un corazón que cuando está vacío  o cuando está solo lleno de sí mismo, que es la mejor forma de estar vacío. El amor pone alas a la libertad, colabora en el crecimiento del ser amado y se alegra de sus éxitos y triunfos. El que ama acepta a las personas como son, sabe descubrir sus necesidades  y atenderlas, comprende las limitaciones y está siempre dispuesto a perdonar.