lunes, 22 de octubre de 2018

Pensamiento Social Cristiano



Pensamiento Social Cristiano
Un Diplomado
Pbro. Mg. José Andrés Bravo Henríquez
Director del Centro Arquidiocesano de Estudios de Doctrina Social de la Iglesia
Arquidiócesis de Maracaibo
Universidad Católica Cecilio Acosta

Respondiendo a la invitación del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC), para participar, en calidad de alumno, en el Diplomado sobre Pensamiento Social Cristiano durante dos semanas, me dirigí a la Ciudad de México donde se encuentra dicho Instituto.
Al llegar, lo primero que me encuentro es un Instituto donde se vive y trabaja con espíritu de Iglesia, brindando un testimonio de comunión fraterna expresada, especialmente, en el servicio competente y amable. IMDOSOC está formado por laicos cristianos que viven su fe y entrega desde la comunión católica, en diálogo ecuménico y con las culturas. Se nota que su espíritu es el humanismo cristiano, por su opción en favor de la formación de la persona humana en sus dimensiones individual y social.
Según reza su misión, se orientan hacia la construcción de una realidad social de justicia fundamentada en el Evangelio de Jesús. Es una casa de comunión y fraternidad, de investigación y formación, en particular, sobre el pensamiento social cristiano. Este objetivo da sentido al diplomado al que fui gratamente invitado.
Sinceramente, las personas que forman parte de la organización y funcionamiento del IMDOSOC, con los profesores y compañeros, vivimos una convivencia fraterna sumamente agradable. Entre los alumnos participantes de México y varios países de América Latina y del Caribe, compartimos experiencias de apostolado social y trabajo académico de un alto valor humano-cristiano.
La primera semana fue del 23 al 27 de julio y la segunda, del 30 de julio al 3 de agosto de 2018. Y quedó abierta la invitación para dos semanas más donde se concluye el Diplomado, que se realizará los días 15 al 26 de julio del 2019.
Durante la primera semana tratamos el primer curso con el tema “análisis de la realidad social, económica, política y religiosa de México”, dictado por el profesor Guillermo Torres Quiroz. El objetivo principal es que el alumno tenga bases fundamentales en conceptos políticos, sociológicos y económicos para poder realizar un acercamiento al análisis de la realidad local y regional desde el pensamiento social cristiano. Se trató, pues, en primer lugar, los fundamentos teóricos de política. Con ello se busca enseñar conocimientos básicos sobre la ciencia política, los distintos tipos de metodologías para su estudio y las contribuciones del Magisterio Socio-Político de la Doctrina Social de la Iglesia en la materia. En segundo lugar, se trató los fundamentos teóricos de economía para obtener conocimientos básicos sobre economía desde la visión de la Doctrina Social de la Iglesia, así como elementos para lograr un análisis básico de la materia en su realidad. En tercer lugar, se estudiaron los fundamentos básicos de sociología para conocer las aportaciones científicas en la materia de parte de Max Weber, John Rawls, Paul Ricoeur, así como lograr entender los elementos para un acercamiento de la realidad social y religiosa desde el pensamiento social cristiano. Por último, se habló del caso mexicano para conocer algunas aportaciones y elementos propios de la situación en México. En realidad, esta última parte se amplió al análisis del contexto socio-político de algunos países latinoamericanos con una excelente y amplia participación de los alumnos. Como asistimos tres venezolanos, nos toco hacer equipo para presentar la realidad venezolana. Específicamente me correspondió exponer las etapas históricas de la política de los cien últimos años que cubren, prácticamente, los siglos XX y XXI.
Otro gran tema es la “formación de la conciencia social solidaria”, dictado por la presidente de IMDOSOC, la profesora Lucila Servitje Montull. Explica la profesora la importancia de este segundo curso en estos términos: “La realidad social es el lugar en el que se realiza la misión evangelizadora de la Iglesia, es por ello la que concretiza y condiciona la vida cristiana. El seguimiento de Jesús, que es el proyecto moral fundamental cristiano, debe necesariamente integrarse en los ámbitos de la cultura, la política y la economía. La formación personal, la vida eclesial comunitaria y el servicio evangelizador requieren la elaboración y asunción responsable de valores, criterios y normas morales sobre el comportamiento social”. Su objetivo es analizar y reflexionar sobre las exigencias ético-sociales que surgen de la práctica evangélica y de la reflexión teológica sobre la misma. Se trataron los siguientes temas: fe cristiana y conciencia social; conciencia, conciencia moral y conciencia social; desarrollo de la conciencia moral en el ser humano; deformación de la conciencia y sus repercusiones en la vida social; modelos morales y formación de la conciencia.
El tercer curso es sobre los fundamentos bíblicos del pensamiento social cristiano, dictado por la profesora Wanda Rodríguez Mangual, con el objeto de identificar y analizar las raíces bíblicas que sustentan el pensamiento social cristiano con la intención de fundamentar una reflexión crítica desde la fe, en torno a la pertinencia actual del mensaje cristiano y a favor de la construcción de una sociedad más justa y fraterna. Se explicó el contexto socio-político en el que surge el pueblo de Israel y cómo este contexto se convierte en el telón de fondo del texto bíblico. Se buscó recuperar el testimonio de fe de Israel como memoria subversiva a favor de los pobres y oprimidos. Se analizó los momentos claves de la historia de Israel en clave de alianza y promesa (el Éxodo). Se analizó también el mensaje de los profetas como deconstrucción de la ideología dominante de la élite israelita. Así como el tejido socio-político de la sociedad mediterránea y la Palestina del siglo I para descubrir la fuerza y el impacto del mensaje de Jesús y del cristianismo. Todo esto en una excelente dinámica de narrativas: el contexto socio-político de Israel en el Antiguo Testamento (narrativa del imperio); testimonio de Israel, el Dios liberador (narrativa de los pobres); alianza y promesa, responsabilidad y justicia social (narrativa de Yahvé); mensaje profético, idolatría y desenmascaramiento de la ideología dominante (narrativa de la idolatría); Jesús y el Reino de Dios, resistencia y estilo de vida contracultural (narrativa del Evangelio).
La segunda semana del 30 de julio al 3 de agosto comenzó con la materia sobre el “origen y evolución de la doctrina social cristiana”, dictada por el profesor Juan Carlos López Sáenz. El objetivo es “comprender adecuadamente lo que es el pensamiento social cristiano, su relación con la doctrina social de la Iglesia y la doctrina social cristiana, para profundizar en el origen y evolución de la doctrina social cristiana, mediante un estudio personal y grupal”. El contenido temático versó sobre los presupuestos antropológicos y teológicos, respondiendo a dos interrogantes: ¿quién es la persona humana y cuál es su dignidad? y ¿de cuál Dios hablamos? El segundo tema es sobre el pensamiento social cristiano, es decir, “la reflexión que hacen los cristianos   sobre la compleja realidad social”. El tercer tema se plantea lo siguiente: doctrina social ¿de la Iglesia? o ¿cristiana? El cuarto tema es sobre el método de la doctrina social cristiana: ascendente-pastoral-ver/juzgar/actuar, en la praxis del papa Francisco. El último tema es sobre los principios y valores, destacando el principio misericordia (guiándonos por la parábola evangélica del buen samaritano), solidaridad y subsidiariedad. Su metodología muy dinámica giró entre exposición, discusión y síntesis.
La otra materia consistió en el pensamiento social cristiano en América Latina, con el objetivo de “dar una visión y concepción continental de cómo se ha desarrollado y cómo impacta el pensamiento social cristiano en América Latina y El Caribe”. Se desarrolló el siguiente temario: introducción, aportes del magisterio latinoamericano a la doctrina social de la Iglesia, el Vaticano II y la teología de la liberación, comunidades eclesiales de base, pastoral urbana (mística en la ciudad) y otras expresiones eclesiales. Desde el principio fueron surgiendo realidades de gran interés entre los participantes, tales como la integración latinoamericana, la opción preferencial por los pobres, la promoción humana-liberación, el método de la doctrina social de la Iglesia, las culturas y las ideologías. Se habló también del lugar teológico de la teología de la liberación (los pobres) y de la teología del pueblo (el pueblo como sujeto comunitario). Otras inquietudes que surgieron de las ricas conversaciones en las clases, como el que Dios llegue a las personas, los movimientos sociales, entre otros.
La materia sobre discernimiento evangélico de la realidad social para su transformación la dictó el padre Umberto Mauro Marsich. Se trataron una serie de importantes temas sobre la antropología bíblica: el sentido bíblico de cuerpo, el alma, lo social, la familia humana, el convivir en comunidad, el modelo de convivencia humana, entre otras. Se reflexionó sobre el Decálogo como el credo ético para la realización de la convivencia humana que Dios quiere. De ahí se plantearon las cuestiones: ¿por qué Dios escogió a Israel? ¿Qué discernimos? Ante la primera pregunta se identifica al sujeto de discernimiento. Y frente a la segunda, se responde: La presencia de Dios es lo que discernimos. Partiendo de estas respuestas se reflexionó sobre la libertad auténtica, la conciencia recta, la voluntad sana y los principios evangélicos. Trabajamos, siguiendo el libro del profesor “Discernimiento Evangélico” (IMDOSOC, México 2015), los puntos de concretización del discernimiento evangélico (cuestión trascendental, imperativo evangélico, definición, los principios fundamentales y valores sociales del discernimiento), los niveles del discernimiento evangélico (personal, social-comunitario, grupal), los factores constitutivos del discernimiento evangélico (un sujeto, un objetivo un proceso, un lugar social, una finalidad, una convicción, un principio básico), el discernimiento evangélico como tarea de todo creyente (a vivir el Evangelio, a actuar según el Espíritu, a cumplir los mandamientos de Dios, es decir, el código ético que regula la vida social del pueblo de Dios), los diez pasos del discernimiento evangélico de la realidad social, las actitudes personales básicas para el discernimiento, los indicios acerca de la autenticidad del discernimiento evangélico (la fraternidad, las conductas correctas y concretas, los frutos según el Espíritu, la prioridad de los más necesitados, la fidelidad eclesial), la interpretación de algunas situaciones-problemas contemporáneas (la injusta distribución de los bienes de la tierra, la costumbre del fraude electoral y de la mentira política, el lucro como fin principal de la vida y de la actividad económica, la marginación social de los débiles y de los pobres, la liberación sexual con sus implicaciones éticas de destrucción del matrimonio y la familia con la explotación sexual de mujeres y niños, la violencia social como método generalizado para solucionar conflictos, el deterioro ecológico y la corrupción, el narcomenudeo).
Para concluir este informe, agradezco a mi Arzobispo y a mi Universidad Católica Cecilio Acosta por el permiso requerido, al Departamento de Justicia y Solidaridad del CELAM por su postulación y al mismo IMDOSOC por su testimonio y sus valiosos aportes académicos y pastorales.