viernes, 22 de febrero de 2013

Mensaje de la Universidad Católica Cecilio Acosta ante el acontecimiento eclesial de la renuncia de S.S. Benedicto XVI a su Pontificado



Las personas que formamos la Comunidad Universitaria de la Universidad Católica Cecilio Acosta, ante la renuncia del Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, como Obispo de Roma y Pastor Universal de la Iglesia Católica, anunciada el pasado 11 de febrero y cuyo cumplimiento se realizará el próximo 28 de febrero del presente año, queremos unirnos al sentimiento de admiración y respeto de toda la Iglesia ante tan trascendental decisión tomada con total responsabilidad por las causas por él mismo expuestas y con la gracia recibida del Señor, Pastor eterno.
En primer lugar, seguimos confesando y aceptando su magisterio ordinario y extraordinario con espíritu obediente a él y a su sucesor, seguros de que el Espíritu Santo, dador de vida, continuará guiando sus acciones de bien e inspirando sus enseñanzas.
En segundo lugar, fortaleciendo nuestra fe cristiana, en este año que S.S. Benedicto XVI ha dedicado como el "Año de la Fe", nos comprometemos a profundizar en la doctrina cristiana que tiene su fuente en el misterio de Dios revelado plenamente en el Hijo de Dios encarnado, expresado en la Sagrada Escritura, en la Tradición viva de la Iglesia y en el Magisterio eclesial. Nos adherimos a las enseñanzas del Concilio Ecuménico Vaticano II, a los 50 años de su apertura, así como al Catecismo de la Iglesia Católica en su vigésimo aniversario de promulgación.
En tercer lugar, agradecemos a Dios por el pontificado de Benedicto XVI, por su vida de testimonio de fe, esperanza y caridad; por su Magisterio sabio y edificante para la humanidad; por su bondad con los pecadores y débiles; por su diálogo abierto, sincero y respetuoso con las otras religiones cristianas no católicas, con las otras religiones no cristianas y con todos los hombres de buena voluntad, incluso y, con especial dedicación, con los no creyentes. Agradecemos también por la extraordinaria iniciativa de crear un espacio de acogida para el encuentro con aquellos que buscan el diálogo de fe y razón, fe y ciencia, fe y cultura, en fin, de fe y pensamiento actual, denominado el "Atrio de los Gentiles". Nuestra gratitud se extiende al impulso que dio Benedicto XVI al proyecto pastoral iniciado por el Beato Juan Pablo II de la Nueva Evangelización, creando para ello la Pontificia Comisión para la Nueva Evangelización y la celebración de la Asamblea sinodal dedicada a este mismo tema; entre muchas y grandes obras que han edificado a la Iglesia de Jesucristo.
En cuarto lugar, le ofrecemos nuestras oraciones al Padre Celestial por su felicidad, su salud y bienestar; por sus intenciones más sentidas y por aquellos que le acompañan y le acompañarán.
Por último, elevamos suplicas al Padre amante, por mediación de su Hijo amado, para que el Espíritu del Amor ilumine las mentes y los corazones de los Cardenales para que puedan elegir con sabiduría al Pastor Universal que gobierne al rebaño según el corazón del Buen Pastor.

Maracaibo, 22 de febrero de 2013

viernes, 25 de enero de 2013

“Comunicado de la Universidad Católica Cecilio Acosta a la Nación Venezolana” 23 de enero de 2013



            La Comunidad Universitaria de la Universidad Católica “Cecilio Acosta” de Maracaibo siente la obligación de alzar su voz reflexiva ante la difícil situación socio-política de incertidumbre que vivimos actualmente los venezolanos. Lo hacemos como comunidad académica de inspiración humanística-cristiana. Somos una Universidad católica con vocación de servicio a la sociedad civil, que se esfuerza en la lucha por el proyecto democrático que desde el 23 de enero de 1958 se ha venido desarrollando en Venezuela, al derrotar la dictadura tiránica militar y que en el momento actual se siente gravemente amenazada con signos claros de irrespeto a la Constitución Nacional vigente, la pérdida de la soberanía, la autocracia y la sumisión de los poderes civiles al servicio de una causa ideológica particular.
            No hay duda que, a pesar de los grandes errores que se han cometido durante el período democrático, nuestra sociedad civil venezolana ha logrado conquistas libertarias importantes que se resiste a perder. Por eso sentimos la necesidad, a 55 años de distancia de aquel memorable acontecimiento valiente del pueblo venezolano, movilizar los espíritus inquietos amantes de la paz y la libertad para seguir en el empeño por la construcción y defensa de la democracia.
            Por eso, unimos nuestra voz a la de la Iglesia Católica que, por medio de la Conferencia Episcopal Venezolana (Comunicado del 8-1-2013), reclama el cumplimiento y respeto escrupuloso de la normativa constitucional para así garantizar el estado de derecho de todos los venezolanos sin excepción. Pues, insistimos con nuestra Iglesia que “una interpretación acomodaticia de la Constitución para alcanzar un objetivo político es moralmente inaceptable”.
Igualmente compartimos con nuestros Pastores la preocupación por la promulgación del conjunto de leyes de carácter ideológico con el fin de instaurar un estado comunal socialista contrario a la libertad y la pluralidad democrática.
Además, con todos los venezolanos, rezamos por la salud del Presidente reelecto Hugo Chávez. Pero, exigimos, por respeto a los venezolanos, una clara y responsable información sobre su verdadero estado de salud.
                                                                                 
CONSEJO UNIVERSITARIO

miércoles, 16 de enero de 2013

Comunicado de la CEV


COMUNICADO
Los Arzobispos y Obispos de Venezuela, reunidos en nuestra XCIX Asamblea Plenaria Ordinaria, enviamos a todos los hombres y mujeres de Venezuela un saludo de Año Nuevo y queremos compartir algunas reflexiones sobre el acontecer nacional

1.      A finales del año pasado vivimos dos procesos electorales que se desarrollaron en un ambiente de pacífica convivencia, pero los reclamos por la falta de condiciones de equidad en el desarrollo de la campaña plantean la necesidad de una revisión y absoluta imparcialidad del sistema electoral.
2.      Observamos con preocupación que en el conjunto de leyes, denominadas del “Poder Popular”, se haga un énfasis en el carácter ideológico de las mismas, y se introduzcan conceptos como “socialismo” y “estado comunal”, no contemplados en el texto constitucional. La organización político territorial no puede construirse sobre una ideología restrictiva, porque atentaría contra la concepción del Estado plural, no excluyente y democrático, consagrado por la Constitución (Cf. Art.2 y 6).
3.      El estado de salud del Señor Presidente de la República ha generado inquietud en el conjunto de la población venezolana. Junto con todo el pueblo nos solidarizamos con el Presidente y su familia en este momento difícil de su enfermedad. Abogamos y elevamos nuestra oración al Altísimo por su salud física y espiritual. Es necesario que las autoridades informen con claridad y veracidad sobre el estado y evolución de la salud del Presidente, pues es un tema de interés público dada la función que él ejerce. El dictamen de una junta médica conformada por reconocidos profesionales venezolanos despejará  incertidumbres.
4.      Así mismo, ante la situación constitucional que ha creado la condición de salud del Señor Presidente de la República, llamamos a todos los poderes públicos y a la ciudadanía en general a respetar escrupulosamente la normativa constitucional, pues del respeto del estado de derecho depende la estabilidad y la paz de la República; entendiendo que la voluntad soberana del pueblo se expresa y se ejerce en el marco de las normas de la Constitución Nacional. Una interpretación acomodaticia de la Constitución para alcanzar un objetivo político es moralmente inaceptable.
5.      Los venezolanos debemos reafirmar nuestra vocación democrática en este difícil momento. El diálogo franco, abierto y respetuoso, que tenga como objetivo el total apego a la Constitución y la defensa de la soberanía de Venezuela, debe continuar siendo el camino para alcanzar la superación de los múltiples obstáculos que afectan nuestra convivencia ciudadana y que nos pueden llevar a una crisis más profunda.
6.      Rogamos al Señor derrame su bendición sobre nuestro país y nos conceda vivir en un ámbito de libertad, solidaridad, tolerancia, |fraternidad y paz. Invocamos la maternal proteccción de la Santísima Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de Coromoto. Invitamos a todos los creyentes a orar por nuestra patria.
Caracas, 8 de Enero de 2.013

Los Arzobispos y Obispos de Venezuela.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Salutación del electo Obispo Auxiliar de Maracaibo


Ciudad Guayana 4 de diciembre de 2012


Queridos hermanos, queridos amigos,


Con estas dos palabras, “fraternidad” y “amistad”, quiero expresarles   el profundo sentido de mi venida entre ustedes como Obispo Auxiliar de Maracaibo por mandato del Santo Padre Benedicto XVI.

Les confieso que frente a esta noticia mi primera reacción fue la de ponerme frente al Sagrario, sin decir nada, trastornado, confundido, tal vez perplejo, pero al mismo tiempo decidido a ponerme en Manos de Dios y acoger Su Voluntad.  Estoy agradecido con el Señor porque continúa teniendo confianza en mí y porque es Él quien guía la Iglesia y conduce la historia personal de cada uno de nosotros.  Me hice cura para servir a la Iglesia, siempre listo a ir donde el Señor lo disponga, con la plena convicción que ello es lo mejor para la Iglesia y para mí.

Provengo de una familia numerosa y humilde. Disfruto de la bendición de tener aún a mis padres, tengo 10 hermanos. Mi padre trabajó por 35 años en una empresa básica de acá y pudo, con mucho sacrificio y abnegación, formar profesionalmente a sus hijos. Mi madre siempre se dedicó a los quehaceres del hogar. De ellos aprendí  y todavía hoy aprendo, la humildad, el trabajo silencioso y desinteresado, la solidaridad con los más necesitados, la fe de los sencillos y puros de corazón.

Dejo Ciudad Guayana donde nací y me formé, tierra bendecida por Dios con una gran cantidad de recursos naturales. Tierra que ha acogido y acoge a personas de todos los lugares de Venezuela: contamos con la presencia de un grupo nutrido de Zulianos con quienes celebramos cada 18 de Noviembre la solemnidad de “La Chinita”. Tierra que visitó el Beato Juan Pablo II de cuyas manos tuve el privilegio de recibir la comunión, cuando aún era muy joven y con inquietud vocacional.  Tierra a  la cual he servido durante 21 años como sacerdote.   De aquella tierra me llevo tantos bellos recuerdos de sacerdotes y laicos con quienes he caminado, construido, proyectado y soñado quizás, una Iglesia con un rostro bello, capaz de anunciar el Evangelio.

Con gran optimismo y serenidad me dispongo ahora llegar a la Arquidiócesis de Maracaibo, rica de recursos humanos y espirituales.

En espera de iniciar nuestro común camino, quisiera llegar a todos ustedes con mis saludos, a los sacerdotes, los primeros colaboradores del Ministerio del Obispo. A ellos quiero dedicar mis atenciones y mis cuidados más profundos.  Los saludo uno a uno, en modo particular a los miembros de la Curia Arquidiocesana, los párrocos, los sacerdotes misioneros y todos aquellos que espero conocer pronto uno a uno.  Oro  desde ya por los sacerdotes ancianos, por aquellos enfermos, por aquellos que se sienten particularmente solos;    a los diáconos, a los seminaristas; a los religiosos y religiosas que con el don de su carisma construyen la Iglesia; a los colaboradores de los sacerdotes en las diferentes parroquias,  los laicos comprometidos en los diferentes ámbitos de las Pastorales, asociaciones laicales y en el voluntariado; y a toda la comunidad en general que conforma la Arquidiócesis de Maracaibo 

Saludo además a todas las autoridades civiles, políticas y militares a las cuales, desde ahora, les expreso mi disponibilidad a colaborar provechosamente para la construcción de una sociedad más justa y buena.

Vengo como amigo.  Vengo para cada hombre y para cada mujer.   Con  el más absoluto respeto de la libertad de conciencia de cada uno, humilde y firmemente deseo ser servidor de todos.   Pienso en los jóvenes que buscan un sentido  definitivo y fuerte para sus vidas.  En las familias.  También en aquellos que por diversas razones viven solos.  Pienso en los ancianos.  En aquellos que buscan trabajo o que lo han perdido.  Pienso en los enfermos, en los pobres, en los encarcelados. Quisiera que a todos llegase mi estímulo y la bendición de Dios.

Saludo con respeto y afecto a los hermanos en la fe cristiana que no pertenecen a la Iglesia Católica; a todos los creyentes en el Único Dios, y también a aquellos que no profesan ninguna fe y no se reconocen en ninguna religión.  De todos me siento compañero de viaje y a todos quisiera poder ofrecerles lo que me ha sido donado y recibir de ellos, a su vez, sus dones espirituales. 

Mi celebración eucarística y la oración de cada día llevan consigo estos rostros aún no conocidos.

Confiando en las palabras de San Tomás “A los que Dios elige para algo, los prepara y dispone de tal modo que sean idóneos para ello”, iniciaré mi ministerio episcopal al lado de Monseñor Ubaldo Santana y con la ayuda de ustedes.  Les pido desde ahora  me encomienden en sus oraciones para llegar ser verdaderamente servidor a su fe.   El ideal es alto. Pero cuento con la gracia que me otorga el sacramento, mi buena disposición y la ayuda de todos ustedes.

A Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá,  “La Chinita”, amada y venerada por nuestro pueblo, encomendamos nuestra Iglesia y toda la sociedad marabina con sus Instituciones; encomendamos nuestro camino; a Ella le pedimos nos tome de la mano para volvernos fuertes en la Fe, firmes en la Esperanza, arraigados en la Caridad. 

Con sincero y fraterno afecto, a todos bendigo en el Nombre de Jesús

 + Ángel Caraballo F.
Obispo Auxiliar electo de Maracaibo